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Asoman las paredes relucientes |
Fecha: 11 de septiembre de 2021
Integrantes:
Edu y un servidor
Magnífica
vía equipada, para la que no son necesarios Friends o Fisureros, si
bien, tiene algún aleje importante en secciones fáciles y se puede
llevar algún friend mediano si queremos mayor tranquilidad.
A
partir del primer largo se vuelve más mantenida y vertical que su
vecina Berta.
Aproximación:
Aparcamos
en la iglesia del pueblo de Egino. Nos dirigimos por la calle que
sube hacia las paredes y una vez que atravesamos una puerta metálica,
un poco más adelante, llegamos a un depósito. Allí nos encontramos
una bifurcación y debemos tomar el camino que sale a nuestra
derecha.
Continuamos
primero hacia las paredes y luego en paralelo a estas hasta llegar al
cauce de un riachuelo seco. Una vez cruzado, encaramos la pendiente
hasta llegar a la base de la vía, marcada con una piedra en color
rojo, justo a la derecha de la vía Berta.
ENTRENANDO A TRAICIÓN
¡Ya
estamos! Como en la última aventura mano a mano con Edu, en Egino.
Anuncian buen tiempo y nuevamente hay niebla de esa que puede mojar
la roca.
Recojo
a mi compinche en la Leze, donde ha pasado la noche en su
autocaravana y vamos hacia el pueblo de Egino.
Ya
estoy con el morro torcido recordando los patinazos que dimos no hace
ni un mes. ¨Le pido a Edu, no sé muy bien por qué,
que guarde la llave del coche y nos ponemos en marcha.
Al
poco de comenzar la aproximación va clareando el cielo y se empieza
a asomar la pared entre rayos de sol. ¡Qué maravilla! (foto de entrada).
Al
llegar al inicio de la vía, Edu, necesita “rapelar” y se esconde
discretamente. Un detalle importante como veremos más adelante.
Nos
encontramos con nuestro buen amigo Txusmi, que está con Fernando, y
que van a hacer la vía Berta, justo al lado de la nuestra. Qué ilusión ver a viejos amigos que había dejado de ver.
Empieza
mi compinche el primer largo (4c) por una canal, con algo de
vegetación, y que va ganando en verticalidad según va cogiendo
altura.
Me toca a mí el segundo largo (5b),
que sale facilito por una placa tumbada, para llegar a la base de un
muro más vertical con gotas de agua y con buenos pies. A
continuación, hay que irse algo a la derecha para afrontar la placa
con un último paso fino, protegido por un parabolt.
Seguimos turnándonos en cabeza y
hacemos los largos 3 (5a) y 4 (4c) que nos encantan por la
continuidad con buenos cantos y por la excelente roca que tienen. A
tener en cuenta, que tras el 3er largo hay que caminar unos 15 m
hasta la base del comienzo del 4º largo. Hay un parabolt para
asegurar.
Una
vez que terminamos el 4º largo hay que caminar unos 100m hasta
llegar a la base de un roble con doble tronco. De ahí salen dos
líneas, la nuestra es la de la derecha.
Tras una salida algo tumbada y con un
primer seguro bien lejos, el quinto largo (4c) es nuevamente
mantenido y excelente. Nos deja ya muy cerca del final de la vía, de
la que ya solo nos queda un largo cortito y sencillo (20m y 3b).
Hoy,
sí que sí, hemos tenido una escalada excelente, con una meteo
excelente y realizada en un tiempo excelente, teniendo en cuenta que
somos Kkeros. Increíble, pero dentro del tiempo que marcan las
reseñas. Como sigamos así, nos echan del grupo ¡jurp!
Como colofón, encontramos la
desviación en la canal de bajada de la Paloma y el Azor por la que
no es necesario rapelar.
¡Ostras, no! Algo se tenía que
torcer…
Llegamos al coche, le pido la llave a
“mi compi” y empiezan los juramentos, irreproducibles aquí, que
este es un blog serio.
- Ya sé dónde se me han caído, no te
preocupes, Albertus, voy corriendo y bajo con ellas.
Y así fue, y ahí estaban, al pie de
un hito de materia biodegradable y baliza aromática. Efectivamente, allí estaban.
Estoy seguro de que fue una treta para
entrenar “cardio” a traición, viendo que estoy que me salgo y
mi forma física parece no tener fin, ja ja.
Gracias Edu, por proporcionarme
estos recuerdos y anécdotas tan inolvidables, ja ja.
¡Larga
vida a las anécdotas inolvidables!